CALOR DE HOGAR





Apenas nací me encontré sola, totalmente desprotegida en medio de la noche.
En el momento que ella me encontró sentí que renacía. Me asistió, me dio de comer, jugábamos juntas…
Cuando su madre planchaba, ese calor que salía de la ropa almidonada, me producía un hechizo insólito.
Era una vida muy buena, todo era perfecto hasta que un accidente me dejó renga.
Las cosas se complicaron pero, como me mimaban tanto, me las arregle bastante bien.
Aquella noche quise escapar una vez más, jamás imaginé que la lluvia podía se tan pesada.
Estaba lejos de casa, quise volar y no pude…no pude…