OPORTUNIDADES EFIMERAS


Detrás de las colinas las luces iniciales reverberaban avisando esa madrugada que ellos, los que te cuidan, esperaban por vos.
Las luces se agruparon anhelantes para ver el momento en que se abrieran tus ojos.
Había un silencio asfixiante: cada infierno traspasado, incontables lágrimas congeladas, las hojas secas yacían en el camino. Todo listo… a punto de desplegarse.
¡Y ocurrió!
Todo pasó y no te diste cuenta.
Ahora hay que volver a empezar…