ESPACIOS DE UNA MELODÍA


El ocaso de un ciclo revela un aroma húmedo. Como algodones espesos el miedo penetra temblando en el bosque.
Las cosas se confunden, se oscurecen. El hechizo ahonda en el imaginario, asfixiante...
Detrás de las nubes, la orquesta del tiempo afina sus instrumentos.
La mente se paraliza. Las sombras astutas remueven las culpas. Aparece el Dios que castiga: interno o lejano.
Y es ella la que guarda el gran secreto...
La que abre las puertas a la vida.
Es la muerte que ofrece una música mueva.